
Cada sesión de fotografía de mascotas es diferente y así nos lo enseña Lucas, un perro tranquilo, que un poco más y se nos queda dormido en la mísma…
Desde luego, Lucas se portó de maravilla, estaba muy tranquilo y hacía lo que nosotros decíamos.
A mitad de la sesión se empezó a cansar de posar y no paraba de repetir la pose de tumbado para dormir… Mira que cuesta conseguir esa pose con el resto de perros, pues con Lucas fue muy fácil, sale en la mitad de la sesión tumbado con cara de buen chico, que por cierto es lo que es.
Aprovechando las fechas navideñas y que se trataba de una sesión fotográfica en estudio de mascotas le pusimos un gorrito navideño…



