Investigan la mortandad de 17 aves rapaces envenenadas en Castropepe
Personal del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, en colaboración con la Guardia Civil investigan la mortandad de ave que aparecieron esta semana en las proximidades de Castropepe y que se atribuye a un envenenamiento. Se trata de aves rapaces; en concreto, 17 milanos reales y tres aguiluchos laguneros.
Los cadáveres fueron retirados está semana, y también se recogieron los cebos en la misma zona, que pudieron ser el origen del envenenamiento.
Los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León y la Guardia Civil mantienen la investigación para intentar esclarecer la autoría de estos hechos. En este caso, es la patrulla del Seprona de Benavente la que interviene.
La Guardia Civil ha abierto diligencias por lo que podría constituir un delito contra el medio ambiente, y, de forma paralela, la Junta ha remitido muestras de los animales muertos al Centro de Recuperación de Especies Protegidas de Valladolid para determinar las causas de la muerte de las rapaces y, posteriormente, también se enviarán muestras a los Laboratorio Forense de Vida Silvestre de Madrid para los análisis toxicológicos, con el fin de determinar el producto utilizado.
Fuentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han relacionado este envenenamiento con los sectores cinegéticos, puesto que son aves que no suponen un peligro para la fauna doméstica, pero sí se ven como enemigas por parte de los cazadores, que las consideran competencia, ya que se alimentan de conejos y otras especies de caza menor, que también son sus objetivos. «Con frecuencia son aves rapaces, pero también se ponen cebos envenenados a zorros y otros mamíferos salvajes, considerados alimañas y que se alimentan de caza menos», explican fuentes de la Guardia Civil.
Advierten, además, de que los cebos envenenados, con matarratas u otros productos tóxicos, suponen un riesgo también para animales domésticos, perros o gatos, que pueden comer el cebo y morir, e, incluso, podría supone un daño para personas que por cualquier causa entre en contacto con el veneno.
El aguilucho lagunero es una especie amenazada, incluida en el catálogo de nivel especial y de aves que deben ser objeto de medidas de conservación. Es el mayor de las tres variedades de aguilucho y sus poblaciones están extendidas por toda la península y Baleares y, como su nombre indica, prefiere los ambientes de humedales.
Aunque es una especie de la que se tiene poca información, se calcula que la población española no supera las 500 parejas.
El milano real se distribuye también por toda la geografía española. A esta rapaz se la distingue fácilmente por la cola ahorquillada sus largas alas. Prefiere vivir en zonas con muchos árboles, boscosas, pues sitúa su nido en ramas altas.
Se considera abundante, aunque también se calcula que sus poblaciones están disminuyendo, y la organización Adena la considera como una especie en peligro.
La alimentación consiste de pequeños mamíferos (conejos, ratas y otros) y pequeñas aves (pájaros). También come invertebrados y gran parte de su dieta se basa de carroña.
Fuente: Terra Actualidad

