Álava alberga el 90% de los espacios de especial protección para aves del País Vasco

Vitoria

Categoría avesLa naturaleza existente en Álava sitúa a la provincia en lugares de privilegio en el marco medioambiental. De hecho, sus especiales condiciones sociogeográficas, con una macrocefalia acusada alrededor de la capital y con una densidad de población más bien escasa en el resto, facilitan el auge y mantenimiento de una biodiversidad notable, muy superior a la que se registra en las provincias adyacentes. Todo ello, salpicado por los matices que devienen de los dos climas que imperan en el territorio histórico -mediterráneo y cantábrico-atlántico-, ha provocado que en estos lares sobrevivan más especies y hábitats de las que se pueden detectar en zonas en las que abundan una urbanización y una humanización casi continuas.

Debido a todo ello, se hace necesario la existencia de un mayor número de zonas y espacios protegidos para facilitar la conservación natural. Así lo requieren, por ejemplo, alguna de las escasas parejas de águilas Bonelli del norte de la península, los quebrantahuesos que pugnan por sobrevivir y retomar los dominios que perdieron en la década de los años 60, los alimoches, la docena escasa de nidos de águila real o la mayor población del denominado pico mediano que existe en el Estado, todos ellos, vecinos habituales de los riscos y bosques desperdigados por estos lares. Así, no es de extrañar que Álava concentre el 90% de las zonas de Euskadi catalogadas como de especial protección para las aves (ZEPA), espacios regulados como tales por una directiva comunitaria de 1979.

En concreto, según los datos aportados a este diario por Malen Vilches, jefa de la sección de Biodiversidad de la Diputación foral, en Álava existen en la actualidad cuatro zonas como las referidas. Las mismas se extienden a lo largo y ancho de 35.462 hectáreas. Es decir, ocupan el 12% de la superficie del territorio histórico. El resto de estas áreas naturales en Euskadi se localizan, preferentemente, en la reserva de Urdaibai (Bizkaia), con 2.200 hectáreas, en el mar Cantábrico (1.431 hectáreas), y en Gipuzkoa (134 hectáreas).

Dentro del territorio histórico, la mayor Zona de Especial Protección para Aves se encuentra en las llamadas sierras meridionales. Se extiende por 16.400 hectáreas a través de las rocas de los macizos de Cantabria, Toloño, Codes y Lokiz. Bajo su amparo protector residen o deambulan los contados ejemplares de las citadas águilas Bonelli, también apellidadas como perdiceras, de águila real, de búho real y de quebrantahuesos.

En las montañas

En el otro extremo de la provincia se encuentra la ZEPA de Valderejo y de la sierra de Arcena. Son 6.672 hectáreas. En ellas y en sus cielos se pueden observar también a las águilas Bonelli, que acostumbran a desplazarse hasta esta zona para cazar, y a otras especies muy significativas, como buitres, águilas reales, búhos o chovas, entre otras.

El tercero de los santuarios avícolas existentes en el territorio histórico es el que ocupa buena parte de la Sierra Salvada, sita, como Valderejo, al oeste de la provincia. La zona en cuestión, entre Álava y Bizkaia, consta de 3.391 hectáreas. Sus inquilinos más reseñables son las águilas reales y los buitres.

El punto en común de estas tres ZEPA es que se expanden por sierras altas en las que se reiteran patrones geológicos similares, con formaciones rocosas y riscos, “que son los hábitats habituales de las rapaces”. Por ello en sus cimas se puede descubrir el vuelo de las citadas especies y de otras como los halcones peregrinos y los halcones ovejeros, según reseña Malen Vilches.

Precisamente, ese matiz es el que particulariza la cuarta zona ZEPA. Ésta es la que se encuentra en Izki, que destaca por ser un hábitat forestal, con amplias zonas boscosas repletas de frondosas y sin apenas hitos orográficos reseñables, salvo el Kapildui. Se extiende por 9.000 hectáreas en las que destaca la presencia de “una joya”. Es el pico mediano, una especie de pica troncos cuya colonia en Álava es la más numerosa de la península ibérica.

Red Natura 2000

En cualquier caso, lo cierto es que la catalogación de las cuatro zonas ZEPA, circunstancia que corresponde administrativamente al Gobierno Vasco, a instancias de la Diputación Foral de Álava, ha sido refrendada desde la Unión Europea y son ya parte fundamental de la Red Natura 2000 de espacios naturales privilegiados. Sin embargo, su consideración como zonas protegidas no significa que vayan acompañadas por prohibiciones genéricas para cualquier actividad que perturbe los cielos. De hecho, según indican desde el departamento foral de Biodiversidad, “se estudia de forma individualizada cada solicitud”. Por ejemplo, se puede permitir actividades como el parapente siempre que no sea temporada de cría de aves o se puede facilitar la instalación de una línea de alta tensión si no perjudica la vida de las especies.

Fuente: Noticias de Álava

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