Muestran restos fósiles de reptil marino reconstruido

Muestran restos fósiles de reptil marino reconstruido

Es un plesiosaurio hallado en la Antártida. Es el mejor conservado encontrado hasta ahora.

La reconstrucción completa de un plesiosaurio juvenil fósil, que habría muerto por una erupción volcánica en la Antártida hace 70 millones de años, fue presentada simultáneamente ayer en Washington y Buenos Aires.

Los restos fósiles fueron encontrados durante una expedición realizada el año pasado por un grupo de investigadores argentinos y norteamericanos que en medio de vientos huracanados y bajas temperaturas extremas dieron con el esqueleto del plesiosaurio más completo y mejor articulado hallado en la Antártida.

El reptil marino fue reconstruido en forma completa en Estados Unidos y presentado ayer en Washington mientras en Buenos Aires se expuso una de las extremidades de otro plesiosaurio similar ya que durante recientes excavaciones se encontraron numerosos restos fósiles de la misma especie.

Los investigadores descubrieron los restos de estos reptiles que habitaron en aguas del Océano Antártico hace unos 70 millones de años atrás, los que habrían habitado las aguas antárticas durante un período en el cual los continentes y los océanos eran mucho más cálidos que en la actualidad.

Este plesiosaurio tenía cuello largo, un metro y medio de largo y se habría desplazado con un movimiento parecido a los pingüinos.

El descubrimiento
Los restos del reptil reconstruido totalmente fueron descubiertos por los investigadores en el cabo Lamb, al sudoeste de la isla Vega cerca del extremo norte de la Península Antártica.

El reptil fue hallado durante una expedición que sufrió dificultades debido al clima adverso que reina en la región, intensos fríos, aguas congeladas, fuertes vientos y temporales.
Y finalmente fue cargado en un helicóptero Bell 212 de la Fuerza Aérea Argentina apostado en Marambio para dar apoyo a los grupos científicos del Programa Antártico Argentino.

El ejemplar fue trasladado en ese momento al Museo norteamericano de Dakota del Sur donde fue reconstruido y permanece para su conservación y estudio, mientras en el museo de La Plata permanecen otros restos pertenecientes a las mismas expediciones.

El grupo de científicos
El grupo de investigadores está formado por los norteamericanos James Martin, Judo Case y los argentinos Marcelo Reguero, del Museo de La Plata, Sergio Marenssi, del Instituto Antártico Argentino y del Conicet, y Sergio Santillana del Instituto Antártico Argentino.
La expedición fue financiada por la Fundación Nacional de Ciencias, de Estados Unidos, y el Instituto Antártico Argentino a través de la Dirección Nacional del Antártico, y contó con el apoyo logístico de la Base Marambio.

La presentación porteña de la reconstrucción completa de este plesiosaurio joven, recientemente concluida, se realizó en la Dirección Nacional del Antártico.
Participaron el director nacional de ese organismo, Mariano Memolli, uno de los expedicionarios, Marcelo Reguero, y el coordinador científico del Instituto Antártico Argentino, Sergio Santillana.

Reguero dijo que la presentación simultánea en Buenos Aires y Washington del ejemplar “marca un hito en el desarrollo científico prehistórico y en el trabajo conjunto entre investigadores de ambos países”.

Según los investigadores, el largo de este reptil, acotado en relación a los 10 metros que medían los plesiosaurios adultos, es uno de los factores que revela la juventud del ejemplar como lo indican también los huesos hallados que no estaban totalmente desarrollados.
El esqueleto reconstruido está casi perfectamente articulado como lo estaba en vida aunque el cráneo fue erosionado y separado del cuerpo.

Según fuentes del Antártico, el esqueleto fósil fue hallado a una altura de 200 metros sobre el nivel del mar actual en la isla Vega gracias a que la erosión de las areniscas marinas dejó al descubierto algunas vértebras.

Los huesos estaban asociados a invertebrados marinos que sugieren que hace unos 70 millones de años el área constituía parte de un ambiente marino de baja profundidad.
Este grupo de investigadores argentino-norteamericano se encuentra realizando investigaciones en la Antártida desde 1998 donde descubrió numerosos ejemplares juveniles de plesiosaurios y mosasaurios, un gigantesco reptil marino similar a un caimán con aletas.

Los investigadores creen que el sitio podría haber sido una región de aguas someras y protegidas en donde estos reptiles marinos tenían a sus crías y donde estas permanecían hasta alcanzar suficiente tamaño y destreza como para aventurarse y sobrevivir en aguas abiertas.

Fuente: El Tribuno - Diario de Salta

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